viernes, 11 de octubre de 2013

Redundancias

En el anuncio de una película, afirman que “desmitificarán el mito” de no sé qué cosa, porque no pude seguir prestando atención. Desmitificar es “disminuir o privar de atributos míticos u otros semejantes”. Mejores opciones serían: “acabar con el mito”, “erradicar el mito”...
 
Dice en el DRAE que redundancia es “repetición o uso excesivo de una palabra o concepto”.

En el sitio de Fundéu, aparecen otros ejemplos interesantes:
*erradicar de raíz (lo correcto sería “arrancar de raíz” o simplemente erradicar);
*cáncer maligno (ya que un cáncer es un “tumor maligno” por definición);
*accidente fortuito (porque un accidente es siempre algo inesperado, y fortuito denota que algo sucede en forma casual).

Otros casos:
*libido sexual (libido o deseo sexual);
*precedente previo;
*autopsia de un cadáver;
*cuartel militar (cuartel implica militar, excepto cuando se habla de cuartel de bomberos o de policía, casos en que se aclara);
*erario público (erario significa 'conjunto de haberes, bienes y rentas pertenecientes al Estado’, por lo que no puede haber erario privado);
*veredicto final (no hay veredictos intermedios);
*proyecto futuro.

Aunque no sean “oficialmente” una redundancia, y por ende no se consideren errores de traducción, conviene recordar la necesidad de ser “económicos” con el idioma. No necesitamos decir: “un niño pequeño”, cuando “un pequeño” es suficiente (ya que no hay niños que no sean pequeños y en español el género está dado en el adjetivo); podemos cambiar “un muchacho joven” por “un joven” (no hay muchachos que no sean jóvenes; y usaríamos “una joven”, en caso femenino); “mujeres” sobra en “las mujeres embarazadas” (por razones obvias).

También está de más la palabra “color” en muchos casos: cuando decimos que algo es “azul”, se entiende a la perfección que nos referimos a su color (es decir, “de color azul” es redundante y “color” no aporta nada). Sólo hace falta cuando se trata del color de un objeto o material, por ejemplo: “color crema”, “color mostaza”. (Y según me explicó un amigo físico, el “blanco” y el “negro” no son colores: uno es la presencia de todos los colores, por acción de la luz en el prisma y esas cosas, y el otro es la ausencia de luz, y por ende de todo color... por lo que sería inexacto decir “color blanco” o “color negro”. De hecho, las dos opciones de una impresión o una fotocopia son: blanco y negro o color.)  

Del mismo modo se recomienda (la Prof. Alicia Zorrilla, académica y lingüista, miembro de la Academia Argentina de Letras y miembro correspondiente hispanoamericana de la Real Academia Española, de hecho lo mencionó en una conferencia) evitar el agregado de “horas”, “día”, “mes” o “año” en expresiones de tiempo como: “Te veré el martes” (no “el día martes”), “Se votará en octubre” (no “en el mes de octubre”) y “Nació en 2004” (y no “en el año 2004). Con las horas ocurre lo mismo: si el número indica la hora en forma inequívoca, “a las 22” es suficiente (no hace falta decir “a las 22 horas”, y también están de más los 00 cuando no hay minutos).

Agrego un ejemplo que me cruzo muy seguido: "mencionado anteriormente". Si algo ya se mencionó, fue ANTES, no puede ser después.

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