miércoles, 18 de junio de 2014

Las pelotas

En estos tiempos mundialistas... hablemos de las pelotas.

Empecemos por la frase que originó la idea de este post. No fue un partido del mundial, por cierto, sino un capítulo de mi querida The Big Bang Theory, que sigue proporcionándome datos interesantes. Un detalle mínimo que quizás no tenga que traducir nunca pero... sirve para demostrar, una vez más, que "hay más cosas entre el cielo y la tierra, Horacio, que las que sospecha tu filosofía"... como dijo Don William.

La escena transcurre en una reunión de Día de Gracias en casa de Wollowitz. El papá de Bernadette se ha tomado unas cervezas con Sheldon y, conmovido al saber que el joven no tiene papá, después de almorzar, lo invita:
El chiste no se entiende del todo a menos que uno sepa que “throw around the old pigskin” significa “jugar a la pelota”. Ahí entonces nos damos cuenta de que Sheldon no entiende la invitación (¡cuándo no!)...


¿Y por qué la frase significa eso? Antiguamente las pelotas de football ("fútbol americano", digamos) se hacían con materiales naturales, dice Wikipedia, como por ejemplo vejiga de cerdo inflada y luego metida en una cubierta de cuero. No es coincidencia que en nuestro país, algunos no tan jóvenes hablen de la de “cuero” (hay dos películas, de 1948 y 1963, llamadas “Pelota de cuero”) o “los tientos” al referirse a las pelotas de cuero que estaban atadas con tientos (DRAE, tiento: 14. m. Arg., Chile, Par. y Ur. Tira delgada de cuero sin curtir que sirve para hacer lazos, trenzas, pasadores, etc.).

Algunos escritores que la nombran, en nuestro idioma:

...aquel cariño entrañable por la pelota de fútbol, que lo mantenía lejos de la casa, demorado,en ese romance infantil con la de cuero, en los yuyales sabios del campito que no sabía de redes ni de cal, tras de la vía (...). (Roberto Fontanarrosa)

Nadie lo sabe, pero en el patio están todas las pelotas perdidas: duras reliquias con tiento, flamantes cueros profesionales, humildes "Pulpo" de goma, infames bolas de plástico que doblan en el aire, ásperas veteranas que han conocido mil costurones. (Alejandro Dolina)

(...) la vieja pelota de cuero, que se ponía imposible en los días lluviosos.

La llaman con muchos nombres: el esférico, la redonda, el útil, la globa, el balón, el proyectil. En Brasil, en cambio, nadie duda de que ella es mujer. Los brasileños le dicen gordita, gordu-chinha, la llaman nena, menina, y le dan nombres como Man­eota, Leonor o Margarita. (Eduardo Galeano)



No hay comentarios:

Publicar un comentario