Mostrando entradas con la etiqueta DRAE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DRAE. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de enero de 2016

Castellanizadas

Encontré esta lista de adaptaciones de palabras del inglés y otros idiomas al nuestro. Nos guste o no, así debemos consignarlas en una traducción...


miércoles, 11 de noviembre de 2015

Diccionario inclusionista

Nos cruzamos con una nota del medio español Las Provincias, en la que nos cuentan sobre nuevas inclusiones increíbles de la Real Academia Española:

  • setiembre está incluida como alternativa en septiembre y otubre dice que está en desuso, pero ambas están;
  • almóndiga: dice que está en desuso y es vulgar;
  • madalena directamente conduce a magdalena, sin aclaraciones;
  • moniato: lo mismo, redirige sin más a boniato (batata);
  • toballa: en desuso, también (entonces, ¿para qué la incluyen?);
  • bluyín: un americanismo, según el diccionario, aunque de este lado del océano creo que nadie lo usa...;
  • vagamundo: sustantivo o adjetivo “poco usado”, vagabundo (y yo que creía que la había inventado Galeano*);
  • dotor: poco usada y vulgar forma de dirigirse al doctor;
  • culamen: esta parece ser un españolismo, variante de culo;
  • asín: vulgarismo por “así”... salvo que siga “nomás”, y se junten... “asínomás”, no la escuché nunca;
El artículo incluye arremangar, que quizá en España parezca rara, pero en Argentina es común (en lugar de remangar).



Estimado dotor, en otubre lo invito a comer unas almóndigas con moniato, y de postre, madalenas. No se olvide de lavarse las manos y secarse con la toballa. Ah, cuidado que el baño está inundado: remánguese los bluyines.

----------------
* Vagamundo y otros relatos. Eduardo Galeano, 2010.

lunes, 19 de octubre de 2015

El antiguo krill ahora es kril

Con la nueva edición del Diccionario de la RAE, se han producido algunos cambios. Me tocó buscar este ejemplo en una traducción hace unos días: era krill antes, como en inglés, con las dos "l", pero ahora lleva una sola (y además, agregaron la procedencia de la palabra).



martes, 14 de julio de 2015

Apart hotel y otras yerbas

Y seguimos quejándonos...

En un artículo sin firma aparecido en la revista Rumbos (de la que no logré encontrar datos: de dónde es, quién la escribe...), comentaron algunas palabras aceptadas por la RAE: almóndiga, pompis, otubre, toballa, yin, güisqui y apartotel. Pero los ejemplos no son todos iguales. Los divido en categorías.

1. Aceptar burradas en el Diccionario sólo porque las usa mucha gente no me parece buena política: "almóndiga", "otubre" y "toballa" serían ejemplos de eso, como "alverja", "setiembre" y otras. Son el tipo de términos que usamos para reírnos de alguien que habla mal, y que usan los humoristas para componer un personaje inculto, tipo Minguito (J. C. Altavista).

2. Me opongo por sobre todas las cosas a las adaptaciones. "Güisqui" es uno de esos casos que ya hemos comentado, como "selfi" o "espray".  Les sacaron una o dos letras y les pusieron acento (o diéresis, en el caso de güisqui) y ya está, es castellano. No aportan nada al idioma, y no tenía nada de malo usarlas como "préstamo".

3. El caso de pompis (palabra que suena espantosa: si un tipo me dijera "qué lindas pompis" por la calle, creo que lo insulto) es un eufemismo, es decir, una palabra que usamos para no decir otra, como "alegre" para no decir borracho, "tocado" para no decir loco. Es el caso de "lolas" (que no figura en el Diccionario), o de "asentaderas" o "trasero", que sí están en el DRAE y se mencionan en el artículo. Se trata de un recurso literario y hay muchos eufemismos en nuestro idioma, que es un poquito hipócrita, porque un borracho es un borracho, le digas como le digas, y el culo es el culo, que es lo que sentamos en las sillas los seres humanos... y no "cola" (que es lo que tienen los animales), ni "traste" ni ninguna otra cosa. Y no lo digo yo: esto lo decía en sus clases el Dr. Barcia*.

4. Con yin se equivocaron en el artículo:

No está como adaptación de jean (aunque tal vez ahora la incluyan).

5. El peor de los casos es el de apartotel, con el que pifiaron los amigos de la RAE.

En inglés "apartotel" no existe.


Aclaremos que en el Webster no figura "apart hotel", tampoco, que es una de esas expresiones que usamos, al menos en Argentina, porque es más "fashion" o más "cool" que en español, pero terminan apartándose del original, como se solía hacer "footing" (no existe con el mismo sentido en inglés), usar "joggings" (tampoco) o ir al "shopping" (shopping mall en inglés, forma abreviada mall). En Wikipedia registran "aparthotel" y "apartel" como sinónimos de apartment hotel, que es la única de todas que aparece en los diccionarios en inglés.

---------------------------
*Pedro Luis Barcia, doctor en Letras, lingüista, investigador universitario y profesor; Investigador Principal del CONICET; presidente de la Academia Argentina de Letras de 2001 a 2013; presidente en la actualidad de la Academia Argentina de Educación; miembro correspondiente de la Real Academia Española... Y la lista sigue, junto a premios, libros y demás. (Wikipedia). Se doctoró en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de La Plata (donde tuve el honor de asistir a sus clases). 

jueves, 16 de abril de 2015

Adaptaciones

Estos son sólo dos ejemplos más de lo que ya mencionamos en una entrada anterior: adaptaciones (bodrios) de palabras en otro idioma que se incorporan a nuestro diccionario...






lunes, 19 de enero de 2015

Autofoto

En la entrada anterior comentábamos la incorporación de amigovio en el DRAE, considerada una “majadería” (la incorporación) por periodistas de España.

Hoy quisiera preguntarles a esos señores sobre el flamante término “selfi”. Se sumó a la larga lista de bodrios (cosa mal hecha, desordenada o de mal gusto) que la Academia ha aceptado. ¿No es una reverenda majadería adaptar la ortografía original de los términos para que se lean “como se pronuncian” en nuestro idioma? Se justificará eso en un término en chino o japonés, donde hace falta una gran adaptación... Pero con "selfi" y otras palabras similares, la Academia esgrime su varita mágica, les cambia un par de letras, o les pone una tilde y ya está: es una palabra en español.

A selfie sólo le sacaron la e final. ¿No era más lógico incluirla como término prestado, un anglicismo más, y dejarla en selfie?



A whisky la cambiaron más: para lograr “güisqui” hizo falta diéresis, cambiar el sonido (porque /w/ y /g/ no son equivalentes fonéticos), la k por qu, la y por i... pero quisiera saber cuántas personas la usan escrita así. Quizás el 10 % de los hispanohablantes, los que viven en España. El resto del mundo toma whisky, sin cambiarlo, como se come un sandwich sin acento, y saborea de postre una mousse de chocolate.

Baseball (béisbol), spray (espray), sniff (esnifar), click (clicar), tupper (táper) son algunos ejemplos de transformaciones majaderas (ustedes empezaron con el epíteto). Otros bodrios fueron el resultado de traducciones impensables como balompié (football), baloncesto (basketball), autofoto (selfie): la mayoría de las veces se siguen utilizando los términos originales (prestados) aunque existan alternativas en español. Por nombrar sólo unos pocos que todos usamos en inglés, aunque sepamos su traducción, en la industria hotelera están: resort, amenities, check-in y check-out, spa.

Defiendo el uso de espectáculo en lugar de show, o de tiro de esquina en lugar de corner, y todos los términos que tenemos en español y que se utilizan en su original por una razón de moda o comodidad, pero me parece que no es lo mismo cuidadora o niñera por horas que baby-sitter, ni una sugerencia o consejo de belleza o de modas en una revista suena tan bien como tip. 

martes, 13 de enero de 2015

Los amigovios y el idioma

En octubre del año pasado se hicieron los últimos agregados al Diccionario de la Real Academia Española. ¿Noticia positiva o negativa? Comentamos algo en esta entrada y en esta.

En Fundéu publicaron varios artículos sobre estas nuevas incorporaciones, pero me detuve en esta noticia en la que comentan el caso de “amigovio”, uno de los veinte mil americanismos incluidos. España representa el 10 % de los hablantes de esta lengua (dice en la nota), pero como allá no usan este término, opinan en contra. Citan a un periodista que escribió: “Me han extrañado voces y acepciones nuevas que no están todavía en la calle… Lo de ‘amigovio’ es, sencillamente, una hueca y extravagante majadería”.
 
La película de 2011 "No Strings Attached"
aquí se conoció como "Amigos con derechos"
Están en la calle, señor. En las calles de este lado del mundo, donde somos más. Casi 200.000.000 de personas la utilizan (dice también en la nota). “Majadería”, sin embargo, no la usamos y casi nadie la conoce, y figura desde hace rato en el DRAE y no decimos nada. Significa “dicho o hecho necio, imprudente o molesto”. Lo suyo es bastante majadero, señor periodista.

El autor de la nota en el diario El Mundo donde aparece el comentario expresa que, “por fortuna, el Diccionario de la RAE lo firman las 22 academias de las naciones que se expresan en español. Por otra parte, la fusión de dos palabras es fórmula habitual que enriquece nuestra lengua. Personalmente considero que argentinos, mexicanos, paraguayos y uruguayos han acertado al aprovechar amigo y novio para sintetizar una realidad nueva en la vida social de la mayor parte de las naciones occidentales”.

jueves, 23 de octubre de 2014

Nuevas palabras II

Comentamos en una nota anterior el proceso que siguen las palabras nuevas que incorpora la Real Academia. En el diario La Nación aparecía la semana pasada la noticia de la presentación de la voluminosa 23ª edición (2312 páginas) del Diccionario en las librerías. Las nuevas incorporaciones aún no aparecen en línea.

La autora de esta nota hace un ligerísimo análisis de algo que los traductores hacemos en forma casi automática: buscar lo mismo en más de un diccionario... Incluso menciona a dos que conocemos bien: “Wordreference” y “The Free Dictionary”, y lo lentos que son para incorporar palabras nuevas y comenta que el corrector de Word también subraya términos ya aceptados. El asunto es que como nosotros sabemos bien que no se han aggiornado, seguimos buscando.

Entre otros conceptos, se menciona la incorporación de amigovio “que en el nuevo diccionario aparece definido como: ‘coloq. Arg., Méx., Par. y Ur. Fusión de amigo y novio’”; chupi (...) incorporada como "interjección para expresar júbilo. Muy bueno o estupendo, una película chupi, pasarlo chupi", pero que en nuestro país significa algo diferente (que el DRAE no registra por ahora) y boludo (que nunca había buscado, ¡y está!), definido como "coloq. Arg. y R. Dom.: necio, estúpido”, con otras acepciones totalmente distintas en otros países. Y yo que creía que era poseer bolas grandes...

En España dirán: "Qué fiesta chupi", y aquí diríamos: "Cuánto chupi en esa fiesta"...


El problema sigue siendo el mismo para nosotros: profesionalmente tenemos que respetar lo que diga el DRAE, cuando traducimos y cuando editamos, pero debemos controlar todo el tiempo que no se hayan aceptado términos que hasta ayer eran inaceptables...

lunes, 20 de octubre de 2014

Nuevas palabras

El idioma crece y la RAE se encarga de registrar sus nuevas incorporaciones. En una nota de la semana pasada del diario La Nación, se explica el proceso que sigue una palabra hasta llegar al Diccionario de la Real Academia. Se incluye una lista de diez argentinismos que acaban de incorporarse y aparecerán en la próxima edición.
  • bufarrón
  • gatillo fácil (acepción, porque gatillo por separado ya existía)
  • amague
  • amigovio
  • cacerolear
  • cuartirolo
  • fernet
  • chatita (zapatos)
  • faulear
  • desprolijo (suena universal, pero no, es un argentinismo)





Al final del artículo, se menciona que en el Centro de Estudios de la RAE, “los académicos debaten los jueves las palabras redactadas. Es la Comisión Delegada del Pleno la que dará el veredicto sobre la incorporación de una palabra (o la enmienda de su definición), un hecho siempre sujeto a polémicas. La definición perfecta no existe, pero es necesario realizar el intento por alcanzarla, pues gracias a la palabra se transmiten ideas y con ellas se erige una cultura”.

miércoles, 8 de enero de 2014

Proactivo

No está en el Diccionario de la Real Academia. Sin embargo, Fundéu la menciona como una "voz de nuevo cuño" que "se emplea sobre todo en psicología y teoría de gestión para referirse a la disposición de actuar activa y anticipadamente ante futuros cambios" y menciona que se debe escribir en una sola palabra, como otros términos que llevan prefijo.

En Wikipedia, se explica:
La proactividad es una actitud en la que el sujeto u organización asume el pleno control de su conducta de modo activo, lo que implica la toma de iniciativa en el desarrollo de acciones creativas y audaces para generar mejoras, haciendo prevalecer la libertad de elección sobre las circunstancias del contexto. La proactividad no significa sólo tomar la iniciativa, sino asumir la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan; decidir en cada momento lo que queremos hacer y cómo lo vamos a hacer.
El término proactividad lo acuñó el neurólogo y psiquiatra austriaco Victor Frankl, que sobrevivió a los campos de concentración nazis, en su libro El hombre en busca de sentido (1946). Años después el término se popularizaría en muchos libros de autoayuda, desarrollo personal y empresarial gracias al best-seller Los siete hábitos de las personas altamente efectivas del autor Stephen R. Covey.
Sin embargo, tanto la palabra proactividad como la palabra proactivo, no están aceptadas por la Real Academia Española, según la vigésima segunda edición del diccionario de la lengua española. En castellano se pueden utilizar, por ejemplo, términos como iniciativa o persona con iniciativa.