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jueves, 30 de julio de 2015

Qué querés ser cuando seas grande

Como si hubieran leído mi entrada anterior, en el sitio Translatorfun incluyen este chiste:
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-¿Qué querés ser cuando crezcas?
-Me gustaría ser traductora.
-No, no como pasatiempo... digo ¿qué te gustaría hacer para ganarte la vida?

miércoles, 29 de julio de 2015

Médico, abogado o traductor

-¿Qué querés hacer cuando seas grande?
-¡Salvar vidas!
En un interesante artículo, la empresaria californiana Carmen Arismendy, fundadora de una empresa de traducción, traductora e intérprete de español, encuentra los puntos de contacto entre médicos, abogados y traductores.

Entre otros conceptos, la autora destaca que por su conocimiento de la cultura, un traductor elige las palabras precisas que producen una frase que salva una vida o pueden impedir un desastre legal o político, y su pericia puede ser esencial para la seguridad nacional.

"Los médicos te salvan la vida, los abogados te defienden,
los traductores e intérpretes son tu voz".
Traducimos textos que emplearán los estudiantes de medicina para obtener sus conocimientos o consultarán los médicos, y también los manuales de equipos  quirúrgicos, por ejemplo. Además, la interpretación del diálogo con un médico puede representar la diferencia entre la vida o la muerte del paciente.

El profesional del área legal traducirá contratos, documentos y podrá interpretar la comunicación entre defensor y acusado, testigos, fiscal, el juez... Una palabra podría representar la libertad, una simple multa, prisión perpetua o la pena de muerte para una persona.

Lo que muchos ignoran es que para las tres profesiones se requieren largos años de formación y adquisición de experiencia, especialización (la autora lista 138 posibilidades para los traductores), y habilidades de diverso tipo. Recomiendo leer la nota completa.

sábado, 12 de abril de 2014

Reflexión: ¿traductora o fruticultora?


(Gracias, Martín.)

Me encanta mi profesión y estoy muy conforme con mi elección... pero cuando edito a colegas que nos hacen quedar mal, o me enfrento a clientes que no entienden lo que en realidad es nuestro trabajo, o debo lidiar con contratistas a los que no les interesa la calidad que se logra sólo después de años de sudor y lágrimas, me pregunto si no debería dedicarme a otra cosa, para sufrir menos...